El Gobierno de Pedro Sánchez prevé elevar el gasto público en 2026 por encima de los compromisos que él mismo fijó hace apenas unos meses. Según el informe remitido a Bruselas, el gasto computable crecerá un 4,2%, superando el objetivo del 3,5% incluido en su plan fiscal.
Pese a este desvío, el Ejecutivo insiste en que cumplirá con las reglas fiscales europeas. Sin embargo, la actualización de las cifras evidencia un cambio de rumbo respecto a la senda inicialmente planteada. En el acumulado entre 2024 y 2026, el gasto se disparará hasta el 13,3%, apoyándose en los márgenes de flexibilidad que permite la Unión Europea.
Más gasto en plena incertidumbre económica
El aumento del gasto llega en un momento especialmente delicado, marcado por la guerra de Irán y la subida de los precios energéticos. De hecho, el propio Gobierno ha tenido que revisar al alza sus previsiones de inflación para 2026, reconociendo el impacto del contexto internacional.
A pesar de ello, el Ejecutivo mantiene su previsión de crecimiento económico en el 2,2%, una estimación que contrasta con el escenario de incertidumbre actual. Mientras tanto, el gasto en defensa sigue creciendo y gana peso dentro de las cuentas públicas.







