El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, no ha encajado bien que la jueza del 'caso Ferraz' haya solicitado a Moncloa el informe interno con el que aseguró haberse enterado de la protesta de Nochevieja de 2023 frente a la sede del PSOE, donde varios manifestantes golpearon una piñata con su imagen. El Ejecutivo considera que esa petición judicial no aporta nada relevante a la investigación y cree que la instrucción se está desviando hacia cuestiones secundarias.
Según publica La Razón, la defensa de Sánchez y del PSOE sostiene que el debate debería centrarse únicamente en si aquella protesta pudo constituir un delito y no en cómo o cuándo conoció el presidente lo ocurrido. Aun así, el Gobierno terminó entregando el documento reclamado por el juzgado, elaborado en su día por la Secretaría de Estado de Comunicación, entonces dirigida por Francesc Vallés.
La situación ha vuelto a colocar a Moncloa en una posición incómoda. Lo que inicialmente parecía una simple investigación sobre una protesta ha acabado derivando en un foco de desgaste político para el Ejecutivo, especialmente por las distintas versiones ofrecidas desde Presidencia sobre el famoso informe.
Moncloa cuestiona el rumbo de la investigación
Desde el entorno jurídico de Sánchez consideran que la jueza está dedicando más esfuerzos a reclamar documentación interna de Presidencia que a avanzar en las declaraciones de los cinco investigados por la protesta de Ferraz. De hecho, tanto la defensa del presidente como la del PSOE han pedido que esas comparecencias se realicen cuanto antes.







