Hemos vivido una clasificación increíble, llena de sorpresas y giros de guion. Inmersos en la polémica por el incidente entre Norris y Max de Austria y con su pelea al rojo vivo, llegábamos a Silverstone. El circuito donde empezó todo y nació la F1, el origen.
La Formula 1 está más igualada que en los últimos 5 o 6 años, con 3 equipos, incluso 4 cuando a Ferrari le apetece, compitiendo por la victoria. Esta temporada hemos pasado de victorias con 20 segundos de margen a peleas por la victoria que acaban en drama, véase Austria. Da gusto que la época de los monólogos de un solo equipo haya acabado y volvamos a tener emoción y drama cada carrera.
El asfalto aún estaba mojado cuando salieron a rodar los monoplazas. Neumático intermedio y a dar vueltas para encontrar unos límites que estaban peligrosos con esa mezcla de asfalto seco y mojado. Enseguida veíamos los primeros sustos, con varios pilotos marcándose excursiones fuera pista.
Sorpresas en Red Bull
Yo creo personalmente que nadie entiende aún el argumento para renovar a Checo Pérez, e incluso en la escudería austríaca se lo están preguntando. El mexicano, remarcando su mediocridad un día más, se iba a la grava, acabando así con su clasificación y generando una bandera roja. Pero no todo va a ser señalar al piloto mexicano.
Max Verstappen también es mortal, y a veces nos lo recuerda involuntariamente, como ha sido el caso hoy. El holandés se salía en la reanudación, y aunque no acababa varado en la grava, dañaba el fondo plano. Puede que unos aletines no sean mucho, pero cuando estás buscando el límite, cualquier detalle suma y el holandés perdía unas décimas muy valiosas.
Nuestros chicos, tanto Alonso como Carlos, iban bien. El asturiano con su Aston Martin, sufría menos que en las últimas carreras, y sumado a las condiciones desafiantes, pasaba cómodamente a Q2. Sainz también pasaba aunque le costó hacer una buena vuelta, se quedaban fuera: Bottas, Magnussen, Pérez y los Alpine.
La Q2 con unas condiciones mucho más normales, devolvía a cada uno a su sitio o eso parecía. Alonso metido arriba con los Mclaren y Mercedes sorprendía. Pero sobre todo sorprendía que Stroll dejaba fuera a Leclerc además por casi dos décimas.








