Además de la dimisión de Wayne Griffiths, como presidente de Anfac, son varios los directivos de grandes marcas automovilísticas los que han levantado la voz. Se quejan de las promesas incumplidas por el Gobierno en el impulso del coche eléctrico.
Varias de estas marcas, como Ford o Stellantis, y la propia Wolkswagen de la que Seat es filial, se replantean ya sus inversiones en España. Y señalan que, si el Gobierno no cumple sus compromisos, tampoco van a poder hacerlo ellos.
Estos son algunos de esos compromisos, con los que el Gobierno se llena la boca hablando de movilidad eléctrica. Y que según va pasando el tiempo, se van quedando en el tintero.
Planes MOVES y ayudas fiscales
Estos programas, vamos ya por el tercero, de ayuda a la compra ofrecen unas ayudas que no se cobran cuando se adquieren los vehículos. Llegan hasta pasados varios meses e incluso varios años.
Además las ayudas tienen trampa, ya que luego hay que declararlas en el IRPF como incremento patrimonial. Los fabricantes de coches piden que las ayudas se perciban de forma directa como un descuento a la hora de adquirir el coche. Y que no tributen.
Hasta ahora, el Moves III ha sido prorrogado hasta el 31 de julio. Pero no se sabe nada de qué sucederá después de esta fecha.
Sánchez prometió en febrero que el Moves se modificaría “en semanas” para atender las peticiones de los fabricantes. Pero estos todavía siguen esperando ante un mercado que no despega.
Además, las deducciones fiscales de hasta un 15% en el IRPF, con un límite de 3.000 euros no son aplicables a las empresas. Y son estas las que compran en torno a un 60% de estos coches.
En otros países se pueden acoger a deducciones tanto por la compra del vehículo como por la electricidad con la que lo recargan. Pero de momento no en España.
Red de puntos de recarga
Esta es seguramente a mayor asignatura pendiente. Y la que en mayor medida impide el despegue el vehículo eléctrico en nuestro país.
Para final de 2023 el objetivo del Gobierno era contar con 45.000 puntos de recarga públicos. Y sin embargo sólo hay 29.000.
Pero es que además, de estos 29.000 hay casi 8.000 que no están operativos. Bien por estar averiados o porque aún no se han podido conectar a la red eléctrica.








