Actualmente, los teléfonos móviles se han convertido en una extensión de nuestras manos, una herramienta indispensable en nuestra vida cotidiana. A pesar de su omnipresencia y utilidad, cuando nos ponemos al volante, el uso del móvil no solo es imprudente, sino que puede ser mortal.
Esta dependencia tecnológica entra en conflicto directo con una práctica esencial para la seguridad vial. Por este motivo, la DGT es muy clara a la hora de regular el uso del móvil mientras se conduce.
La normativa actual prohíbe explícitamente cualquier manipulación del móvil mientras se está al volante. Incluso cuando el vehículo está detenido en un semáforo o en un atasco.

Uso del móvil en soporte: ¿es legal o no?
Muchos conductores utilizan soportes para el móvil en el coche, creyendo que es una forma segura y permitida de usar el dispositivo. Sin embargo, según la DGT, la utilización del móvil en cualquier circunstancia que implique manipulación está prohibido y puede ser motivo de multa. Hace referencia a escribir mensajes, realizar llamadas sin manos libres, colocar música y cualquier tipo de manipulación.
El móvil puede estar colocado en un soporte homologado en el salpicadero, pero no debe ser manipulado durante la conducción. Esto significa que, aunque el dispositivo puede estar visible, no se puede tocar ni utilizar manualmente mientras se conduce.
La DGT considera el uso del móvil en un soporte como una distracción al volante, una infracción grave que puede acarrear multas significativas. Los precios a pagar pueden variar desde los 200 euros hasta la retirada de 6 puntos del carné de conducir. Todo dependerá de la gravedad y las circunstancias específicas de la infracción.
Esta medida se implementa para garantizar la concentración del conductor en la carretera y reducir los accidentes por distracción.








