Ducati celebró en Misano su victoria número 100 en el Mundial de MotoGP. Estaba previsto y las camisetas preparadas, pero no que fuera Bastianini y no Bagnaia el piloto que la logró. Y todo fue a consecuencia de una caída y un adelantamiento rozando todos los límites.
Enea demostró por qué le llaman "la Bestia" en la curva 4 de la última vuelta. Sacó a Marín de la trazada y de la pista y se hizo con la victoria. Pero la maniobra estuvo a punto de acabar con ambos por los suelos.
Y seguramente no fue así porque Bagnaia no estaba ya en carrera y Martín pensaba más en el Mundial que en ganar. Lo cierto es que hizo una gran carrera, pero otra vez se le escapó la victoria. Muy enfadado al principio, felicitó luego a Enea y pidió perdón por el corte de mangas en la meta.
Y es que Martín se va de Misano con 24 puntos más que Bagnaia, que cayó a siete vueltas del final. Su segundo puesto vale oro y es en lo que debe pensar ahora, antes de comenzar la gira asiática. Con esta victoria número 100 Ducati ya es matemáticamente campeón de constructores con inmensa superioridad.
Bagnaia salía desde la pole, pero Martín lo hizo mejor y llegó por delante a la primera curva. Pero el italiano le devolvía la jugada en la segunda y se ponía en cabeza, por delante de Martín, Bastianini, Acosta y Márquez. El de Cervera salía séptimo y ganó dos plazas en la primera vuelta.
Bagnaia con problemas desde el inicio
Desde el principio parecía que Bagnaia tenía problemas, algo no funcionaba bien y no lograba despegarse. Martín no soltaba su rueda y su ritmo permitía a Bastianini, Acosta y Márquez no perder comba. En la cuarta vuelta Martín le adelantaba y se ponía primero.
Y el madrileño sí ponía tierra de por medio, sacando más de un segundo a Bagnaia en una vuelta. En seguida Bastianini también pasaba a su compañero de Lenovo y se iba a por la rueda de Martín. El madrileño era apercibido por rebasar los límites, lo que le obligaba a medir muy bien y no caer en una long lap.
Luego Acosta se iba al suelo y dejaba a Márquez en cuarta posición y acercándose a Bagnaia que seguía sin ritmo. Pero a mitad de carrera el italiano reaccionó. Con mejores sensaciones en la rueda trasera hizo dos vueltas rápidas seguidas.








