Por fin llega el momento más deseado del año para muchos, ¡las vacaciones! Aunque eso también trae algún que otro dolor de cabeza. Como organizar donde ir, en que sitio hospedarse, lugares a los que visitar, etc. Y lo último que uno quiere es preocuparse por el coche, por lo menos en cuanto averías se refiere.
Lo suyo es llevar el coche al taller para realizar una inspección de mantenimiento antes de irse de vacaciones. Y así cerciorarse que todo está correcto. Pero si por los motivos que sean, no podéis llevarlo, aquí os dejamos varios puntos a revisar de vuestro coche.
Los neumáticos
Sin duda de las cosas más fundamentales del coche en cuanto a seguridad se refiere. Y es que hay que tener en cuenta que lo único que está en contacto con el asfalto son los neumáticos.
Sobre todo, hay que revisar el dibujo de los neumáticos, que todavía no lleguen a los testigos. Y verificar que el perfil del neumático no presente ningún daño. También la presión, que normalmente viene indicado en el arco de la puerta del conductor o tapa del depósito.
El aceite
Tal vez de las cosas más sencillas a verificar en un coche. Tan solo tenéis que dejar el motor encendido unos 10 minutos y después apagarlo, sacar la varilla, limpiarla, volver a introducirla y volverla a sacar. Y ahí verificáis el nivel, fácil ¿verdad?
Si tenéis un coche algo más moderno, de los que no llevan varilla de nivel de aceite. Podéis consultar el nivel de aceite en la pantalla central.
Tener el aceite a nivel os puede evitar que durante las vacaciones se os encienda el famoso testigo de motor en el cuadro. El cuál puede limitaros la potencia del motor. Algo nada cómodo, sobre todo cuando vas por un puerto de montaña.









