Luka Modric afronta la que, seguramente, sea su última temporada en la élite al más alto nivel. Su papel en los planes de Carlo Ancelotti es cada vez más residual y la situación solo irá a peor con el paso del tiempo. Ya tiene 39 años recién cumplidos, y pese a que sigue manteniendo la misma calidad, el físico ya no acompaña de la misma manera y el rendimiento general se resiente profundamente.
El curso pasado, Luka Modric empezó a ser consciente de la situación y dejó varios mensajes a lo largo de la temporada en los que mostraba su descontento. No entendía que Carlo Ancelotti le diese tan pocos minutos y lo hizo público, aunque siempre en un tono distendido y sin querer crear incendios de ningún tipo. Todo lo contrario a lo que acaba de hacer "su hijo" en el Real Madrid.

Luka Modric, un referente en todos los sentidos
Para el vestuario del Real Madrid, Luka Modric es imprescindible por muchos aspectos. Aporta calidad, trabajo, sacrificio y experiencia a partes iguales, pero además siempre está muy pendiente de todos sus compañeros, especialmente de aquellos que no lo están pasando bien. Le gusta mucho acoplar a los más jóvenes a la dinámica del grupo y, precisamente, así nació una gran amistad.
Desde hace ya varias temporadas, Luka Modric y Rodrygo mantienen una bonita relación en la que se llaman mutuamente "padre e hijo". Modric, que acaba de cumplir 39 años, intenta aconsejar a Rodrygo, que solo tiene 23, en todos los aspectos posibles. Consejos, movimientos, posicionamiento, aspectos tácticos o cuestiones extradeportivas: todo lo que el croata ha aprendido a lo largo de su carrera ha querido compartirlo con el atacante brasileño.








