El pasado lunes se anunciaba la des extinción de una raza desaparecida hace miles de años: el lobo terrible. Eso precisamente necesita el Real Madrid, recuperar su raza para obrar un nuevo milagro.
El partido de ida de cuartos de final Champions es para olvidar para los jugadores del Real Madrid. Mientras tanto, para los gunners será una de las noches que quedarán en el recuerdo. La victoria por 3-0 ha dejado claras las carencias del equipo dirigido por Carlo Ancelotti.
Un partido en el que los blancos, ayer de gris, no supieron estar a la altura del rival de nivel que tenían enfrente. De hecho, si bien la primera ocasión la tuvo Mbappé, el error del francés insufló aire a los gunners que lo utilizaron para bombardear el área del Madrid.

Courtois, salvador otra vez, contuvo la sangría hasta la segunda parte, cuando Declan Rice decidió anotar sus dos primeros goles falta en su carrera. Y de qué manera. Mikel Merino, por su parte, demostró que no solo tiene alma de delantero, también cuenta con la calidad para serlo y lo demostró con el tercer gol anotado.
Sin embargo, si algo ha llamado la atención de muchos, fueron los lanzamientos directos, dos en doce minutos que sirvieron para dar ventaja al Arsenal.
Mikel Arteta, entrenador del Arsenal, confesó que llevaban más de tres años sin marcar un gol de falta. También destacó que la calidad individual fue clave en este torneo.
"Nunca había marcado de falta, ¿cuáles eran las posibilidades?", dijo Arteta este martes en rueda de prensa.








