Marta Riesco está dispuesta a hacer todo lo que esté en sus manos para desenmascarar públicamente a Antonio David Flores. Por eso, no se lo ha pensado dos veces a la hora de ponerse los cables de Conchita.
Este lunes, 24 de junio, la periodista ha regresado al plató de Ni que fuéramos para someterse a su primer polígrafo. Durante su intervención, la reportera no ha tenido reparos en contestar a todas las preguntas que le han formulado.

Y aunque en alguna de ellas no ha dicho la verdad, en la mayoría, Marta Riesco ha acabado dándole la razón a Rocío Carrasco sobre varios temas relacionados con Antonio David.
El 21 marzo de 2021, y tras casi dos décadas alejada del foco mediático, la heredera universal de ‘la más grande’ rompió su silencio a través de su primera docuserie. En ella, la empresaria relató la mala vida que, según ella, tuvo al lado del youtuber.
Durante los meses que duró su relación con el excolaborador de televisión, Marta Riesco aseguró que no se creía ni una sola de sus palabras. Pero ahora, durante su polígrafo, la periodista ha hecho una inesperada confesión.

Cuando le han preguntado si le “parece sincera Rocío Carrasco cuando cuenta su testimonio”, la comunicadora ha sido muy clara: “Sí”. A continuación, y tras comprobar que decía la verdad, Kiko Hernández ha querido saber cuándo se dio cuenta ella de que decía la verdad:
“Me di cuenta cuando me pasó todo y la relación acabó tan mal. Fui al médico y empecé a analizar muchos de los comportamientos que él había tenido conmigo... Y ahí me di cuenta de que no estaban muy alejados de lo que había escuchado de la otra persona”.
Marta Riesco le da la razón a Rocío Carrasco sobre tres cuestiones relacionadas con los Flores
Tras meses siendo una de las detractoras públicas de Rocío Carrasco, ahora Marta Riesco ha cambiado de opinión. Tanto es así que, en su primera intervención en Ni que fuéramos, la reportera no se lo pensó dos veces a la hora de pedirle disculpas por haber cargado contra ella:
“Quiero pedir disculpas por no haberlo hecho antes, pero estaba tan cegada que no creía lo que estaba pasando. […] Creo que su dolor es absolutamente real”.







