María del Monte ha vuelto a Málaga sin la presencia de su mujer Inmaculada Casal. Lo ha hecho para vivir el inicio de la Semana Santa y también para cumplir con una tradición muy especial. Se trata de una cita que comenzó el año pasado.
Fue entonces cuando recibió la medalla de la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Cautivo y María Santísima de la Trinidad Coronada. Desde entonces, esta celebración se ha convertido en una de sus favoritas.

En esta ocasión, la cantante sevillana no ha estado acompañada por su mujer, Inmaculada Casal. Ha acudido sola al templo este Lunes Santo por la mañana. Allí ha esperado con ilusión el momento de ver al Cautivo, apenas unas horas antes de su salida en procesión.
María del Monte cumple su promesa y acude a Málaga sin Inmaculada Casal
Con la medalla de la Hermandad, María se ha mostrado muy emocionada, ha recorrido el templo en completo silencio, ha sacado su móvil y ha fotografiado al Cristo. Luego ha posado sonriente junto a los miembros de la Cofradía. Su rostro ha reflejado una mezcla de fe, alegría y emoción.
Ha sido un momento íntimo, cargado de simbolismo. Para la artista, reencontrarse con esta imagen supone mucho más que un acto religioso. Es un reencuentro con sus raíces y sus creencias, un gesto que ha repetido con devoción, un año más.







