Pablo Urdangarin y su novia, Johanna Zott, han protagonizado recientemente una escena tan surrealista como divertida, que seguro quedará grabada en su memoria. Tras un emocionante partido que enfrentó al Granollers, equipo de él, contra el Valladolid, en el que lograron una victoria por 42 a 36, los dos jóvenes vivieron un momento inesperado. Uno que los dejó sin palabras y entre risas.
Johanna estuvo presente en la grada, animando a Pablo junto a varios miembros de su familia, disfrutando del partido en primera fila. La victoria no fue solo una celebración deportiva, sino el comienzo de un episodio digno de película que se desarrolló tras el final del encuentro.

Pablo Urdangarin y Johanna Zott se topan con la situación que siempre recordarán
Al finalizar el partido, Pablo Urdangarin optó por no hacer declaraciones ante las preguntas de los medios sobre el escándalo que envuelve a su abuelo, Juan Carlos I. Sí, el relacionado con Bárbara Rey. El joven, manteniendo la discreción que le caracteriza cuando se trata de temas familiares, decidió salir rápidamente con su chica del estadio sin pronunciar palabra.
Lo que ninguno de los dos esperaba fue lo que ocurrió justo al salir. Mientras la pareja se dirigía hacia su coche, un grupo de jóvenes hinchas del Granollers decidió acompañarlos en su camino. Entre gritos de “¡Urdangarin!”, los seguidores rodearon a aquellos, formando una especie de escolta improvisada que los condujo hasta el vehículo.







