La familia real danesa ha vuelto a captar la atención internacional en uno de los eventos más solemnes del año. Mary de Dinamarca, ahora reina consorte, ha representado sola a su país. La ceremonia del funeral del papa Francisco en el Vaticano fue el escenario de esta imagen que ha dado que hablar.
En medio de una agenda cargada de actividades, le ha correspondido a Mary de Dinamarca representar a su país en un evento de gran simbolismo. No solo su firmeza y elegancia han llamado la atención, también lo ha hecho su papel en solitario.

Una aparición cargada de solemnidad
Mary de Dinamarca asistió en representación de la Casa Real al funeral del papa Francisco en el Vaticano. Lució un abrigo negro y el tradicional velo, respetando el protocolo de las royals. Su porte sobrio y sereno la situó en la primera fila junto a otros monarcas europeos.
Durante la ceremonia, Mary estuvo muy cerca de Felipe VI y Letizia, quienes también acudieron al homenaje. Sin embargo, su marido, el rey Federico X, no pudo acompañarla en esta ocasión. La ausencia de Federico se debió a compromisos previos que le impidieron estar en Italia.
El rey se encontraba en Japón inaugurando el pabellón de los países nórdicos en la Expo 2025 de Osaka. Aunque su regreso estaba previsto para el 25 de abril, la logística no permitió su presencia en Roma. Así, Mary afrontó en solitario un acto que fue descrito como "casi perfecto" en su desarrollo.






