Los reyes Mary y Federico de Dinamarca no atraviesan su mejor etapa. Hace apenas una semana aparecían sonrientes junto a sus hijos por el cumpleaños de la princesa Isabella. Sin embargo, ahora han recibido una señal preocupante desde el corazón del país: su popularidad está en riesgo.
Durante días, Dinamarca celebró la mayoría de edad de la segunda en la línea de sucesión. Conciertos, actos culturales y recepciones oficiales llenaron las calles de un ambiente festivo. Todo apuntaba a un momento de unión y celebración para la familia real.

Pero detrás de las cámaras, la imagen no es tan perfecta. Una encuesta publicada recientemente muestra que, aunque siguen contando con un alto respaldo, los daneses prefieren claramente a la reina emérita Margarita II. Y no es un detalle menor.
El legado difícil de igualar
Desde que Margarita II abdicó en enero de 2024, tras 52 años de reinado, la comparación ha sido constante. La antigua monarca sigue siendo vista como un ejemplo de cercanía, preparación y compromiso con la nación. Su figura no solo mantiene el respeto, sino que ha crecido en admiración desde su retirada.
Este contraste ha generado malestar entre los actuales soberanos. Aunque obtienen un índice de aprobación del 85%, la reina emérita los supera con un 88%. Una diferencia pequeña, pero simbólica y un dato que invita a la reflexión.
Gestión bajo escrutinio
Las críticas hacia Federico X han sido frecuentes durante su primer año de reinado. Se le ha cuestionado por decisiones económicas impopulares. Ha habido aumentos salariales, reducción de eventos oficiales, más vacaciones de lo habitual y reformas costosas en varias residencias reales.







