Desde que decidieron dar un paso al costado, Harry y Meghan Markle han sido protagonistas de titulares alrededor del mundo. Su nueva vida lejos de la monarquía ha estado llena de proyectos, entrevistas y alguna que otra polémica. Mientras tanto, en Londres, la Casa Real observa cada movimiento con cautela.
Los príncipes de Gales, muy centrados en sus funciones, han mantenido la compostura pública ante los desafíos que han planteado Meghan y Harry. Guillermo ha debido aceptar la forma en que su padre afronta la situación, sin embargo, el clima ha cambiado. Y todo apunta a que ciertas decisiones que se han venido posponiendo están cada vez más cerca de concretarse.

El aviso que llega desde el corazón de la Corona
Los títulos nobiliarios han sido uno de los elementos más sensibles en esta nueva etapa de los Sussex. Aunque dejaron de trabajar oficialmente para la familia, siguen usando sus títulos en algunos actos. Han utilizado su título nobiliario para propulsar sus propios negocios y esto, según Kensington, ha generado “molestia e incomodidad”.
“El uso de su estatus real como tarjeta de presentación no es apropiado”, ha señalado una fuente cercana al heredero. Aunque el rey Carlos ha preferido adecuarse a las decisiones de Harry para no aumentar la distancia, Guillermo tiene una visión distinta. Él considera que es momento de actuar “por el bien de la institución”.
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