La infanta Elena ha vuelto a estar en el ojo público, esta vez por un tema tan delicado como es la herencia de su padre, el rey emérito Juan Carlos I. A pesar de las constantes preguntas de los medios, Elena ha preferido mantenerse en silencio y seguir con sus compromisos profesionales. Este reciente episodio genera un clima de incertidumbre alrededor de la familia real española, en un momento en que las revelaciones sobre el patrimonio del rey emérito han avivado la polémica.
Elena ha reaccionado de una forma muy clara: guardando silencio. Ha llamado la atención que no quiera hacer declaraciones, pero piensa que esta es la mejor forma de eludir el conflicto.

Se ha conocido que Juan Carlos I habría constituido una fundación en Abu Dabi con el fin de facilitar la futura distribución de su herencia, estimada en 1.800 millones de euros. Esta fundación beneficiaría directamente a las infantas Elena y Cristina, dado que el rey Felipe VI renunció a esta. La noticia ha generado un revuelo mediático considerable, especialmente en torno a la infanta Elena, quien se ha mostrado reacia a dar declaraciones.
El hecho de que haya optado por Abu Dabi como sede de la fundación no es casualidad. Las leyes de Emiratos Árabes Unidos ofrecen beneficios fiscales y privacidad que facilitan la transferencia de grandes fortunas. La mayor parte del patrimonio del emérito se encontraría en Suiza, lo que añade otro matiz a la complejidad de la herencia.
La reacción más esperada de la infanta Elena
La infanta Elena ha decidido mantener silencio en su llegada a la Fundación Mapfre. A pesar del interés mediático por conocer su postura, la duquesa de Lugo ha optado por ignorar las preguntas. Con un gesto serio y evitando las cámaras, Elena no ha querido ni desmentir los rumores sobre su participación en la fundación de Juan Carlos.
Es evidente que se ha sentido incómoda, pero su reacción ha sido impecable. Gracias a esta estrategia nadie podrá reprocharle nada.
Este nuevo capítulo en la vida de las infantas llega tras meses de estabilidad mediática. Tanto Elena como Cristina han estado alejadas de las controversias que han rodeado a Juan Carlos I en los últimos años. Sin embargo, la revelación de la fundación y la cuantiosa herencia ha vuelto a ponerlas en el centro del debate público.







