Este martes, 22 de abril, la Casa Real ha vivido un momento insólito. Un giro de 180º que ha marcado el protocolo tradicional debido a que el rey Felipe VI y la reina Letizia han tomado una decisión cargada de simbolismo. Una decisión que ha conmovido a los asistentes al tradicional almuerzo por el Premio Cervantes.
Minutos antes, los monarcas acudieron a la Nunciatura Apostólica de España y firmaron en el libro de condolencias por el fallecimiento del Papa Francisco. Un gesto sobrio y sentido, poco después, se han dirigido al Palacio Real de Madrid. Allí han presidido el almuerzo en honor al galardonado con el Premio Cervantes 2024, el escritor Álvaro Pombo.

Ambos han vestido de luto riguroso. La señal de duelo ha sido evidente. En el ambiente se ha respirado una mezcla de solemnidad y emoción.
Felipe VI y la reina Letizia asisten de luto a su último acto oficial
Durante su discurso de apertura, el rey ha recordado al Santo Padre con palabras llenas de respeto. “Nos encontramos en periodo de luto oficial”, ha afirmado. Aun así, ha querido celebrar “nuestras Letras” y “nuestra lengua común”.
Felipe VI ha comenzado su intervención con un tono contenido. Ha mencionado también a Mario Vargas Llosa, fallecido días antes. Ha elogiado su legado literario y su compromiso intelectual.









