
Desvelan el secreto mejor guardado de Carlos III y Camila: Guillermo y Harry alucinan
El matrimonio real formado por el rey Carlos III y Camila deja al descubierto una costumbre poco común
Hace justo veiente años, pocos apostaban por ellos. Pero el tiempo ha dado la razón a Carlos III y Camila. Y es que acaban de celebrar su aniversario de bodas con una complicidad que sorprende incluso a los príncipes Guillermo y Harry.
La pareja real ha aprovechado su viaje de Estado a Italia para conmemorar estas dos décadas de unión. Y el ambiente no ha podido estar más cargado de simbolismo y discretos gestos de afecto.

La historia de su relación no fue fácil. Marcada por la polémica y la presión mediática, parecía que nunca lograrían consolidarse como matrimonio real. Hoy, sin embargo, forman una dupla sólida, serena y muy bien compenetrada. Y en las últimas horas, ha vuelto a salir a la luz uno de los detalles más sorprendentes de su vida privada.
El secreto del matrimonio de Carlos III y Camila que acaba de ver la luz
Lejos de los convencionalismos, Carlos III y Camila optaron desde el inicio de su matrimonio por organizar su hogar de una forma particular. Tal como explicaba la periodista especializada Helena Chard a Fox News: “Se conocen desde muy jóvenes y son grandes amigos. No hay rivalidad entre el rey Carlos y la reina Camila”.
Más allá del afecto y la complicidad, hay un componente práctico que ha ayudado a consolidar su relación. “También han encontrado la mejor manera de dormir. En Clarence House, tienen el privilegio de tener sus propias habitaciones además de la compartida”, revelaba Chard.

La pareja reside en Clarence House desde 2002, cuando aún eran príncipe de Gales y duquesa de Cornualles. Allí, en la que fuera vivienda de la reina madre, organizaron sus espacios privados con una lógica poco común. Cada uno tiene su propio dormitorio y también un tercero que utilizan juntos en ocasiones.
Este acuerdo tiene más sentido del que parece. Según se publicó en la prensa británica, el ahora rey sufre problemas de espalda crónicos, lo que le obliga a dormir con ciertas condiciones especiales. Además, ambos valoran enormemente su independencia personal, y contar con habitaciones separadas refuerza ese equilibrio.
También tienen casas por separado
Más allá de Clarence House, el pacto de independencia se extiende a sus propiedades personales. Carlos III sigue manteniendo Highgrove House, su residencia campestre en Gloucestershire. Por su parte, Camila conserva Ray Mill House, una casa en Wiltshire que adquirió antes de casarse.

Y es que, según las palabras de Chard, "antes de casarse con Carlos, Camila hizo un pacto con él: Ray Mill House sería su refugio. Va todos los fines de semana cuando puede, y también durante el verano para pasar tiempo con sus nietos e hijos, algo que la aleja del mundo real".
Allí, cada uno encuentra su refugio y un espacio donde relajarse cuando lo necesitan. De hecho, "ambos son personas independientes. No viven en el bolsillo del otro, sino que pasan gran parte de su tiempo separados en sus casas de campo".
Un gesto que rompe con la imagen tradicional de la pareja real siempre unida bajo un mismo techo. Pero que, en su caso, parece funcionar a la perfección.

Una tradición que viene de lejos
Dormir en habitaciones separadas no es algo inusual en la realeza. De hecho, este sistema ha sido habitual entre varias parejas reales a lo largo de los años. Y es que incluso se ha comentado que la reina Isabel II y el duque de Edimburgo también dormían separados en sus aposentos privados en Buckingham.
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