
'Cenando con Pablo' visita el restaurante de Karlos Arguiñano y alucina con el precio
La crítica gastronómica de Pablo Cabezali sorprende a todos por el análisis al icónico restaurante de Zarautz
El popular influencer gastronómico Pablo Cabezali, conocido por su canal de YouTube Cenando con Pablo, ha causado revuelo tras su visita al restaurante de Karlos Arguiñano en Zarautz. Con más de 600.000 suscriptores, Cabezali se ha consolidado como un referente en reseñas de restaurantes, pero esta vez su análisis ha generado reacciones encontradas.
Durante su experiencia, degustó un total de diez platos y quedó impresionado, no solo por la presentación de los mismos, sino también por la cuenta final: 137,70 euros. Si bien aclaró que no es necesario pedir tanto, sí advirtió que resulta difícil comer allí por menos de 50 o 60 euros. ¿Está realmente justificado el precio en este icónico restaurante de Karlos Arguiñano?

Cenando con Pablo visita el restaurante de Karlos Arguiñano y alucina con el precio
Karlos Arguiñano, uno de los chefs más conocidos de España, ha convertido su restaurante en Zarautz en un lugar emblemático. Ubicado frente al mar Cantábrico, el establecimiento cuenta con dos espacios diferenciados para comer: una zona con vistas panorámicas a la playa y un salón comedor de corte más tradicional. La oferta gastronómica es variada y presenta platos que combinan la cocina clásica con toques modernos.
En su visita, Cabezali destacó el esmero en la disposición de los platos, aunque señaló que las porciones no eran particularmente generosas. Una característica habitual en los restaurantes de alta cocina. Sin embargo, lo que realmente captó la atención fue su valoración final.

Desde el primer momento, Cabezali se mostró entusiasmado con la oportunidad de probar la cocina de Arguiñano. Su menú incluyó, entre otros platos, una ensalada de txangurro, pulpo con crema de ajoblanco y una chuleta de vaca. La presentación de cada uno de ellos fue, en su opinión, impecable, pero la carta en sí le resultó "algo aburrida y cara".
Al finalizar la comida, llegó el momento más esperado: la cuenta. Tras mostrar el recibo a la cámara, reveló que el importe ascendió a 137,70 euros por la degustación de diez platos.
Aunque admitió que era posible pedir menos, dejó claro que cenar allí por menos de 50 o 60 euros resultaba complicado. "Es un restaurante sencillo, con una cocina correcta, pero no sorprendente", sentenció.
Cabezali concluyó su crítica con una nota final que no superaba el 6 o 6,5 sobre 10. "Me ha gustado. Es un restaurante sencillo, no es una cocina que dices «qué sabor, qué platos...»", reconoció.
"Yo a un restaurante le pido cosas propias, más sabor, más nivel... aquí está bien, pero tampoco es un sitio para quedarse loco", añadió con total franqueza. Sin embargo, estas declaraciones del influencer no pasaron desapercibidas.
Como suele ocurrir con sus reseñas, la opinión de Cabezali generó división entre sus seguidores y otros comensales habituales del restaurante. Algunos coincidieron en que los precios eran elevados para la experiencia ofrecida, mientras que otros defendieron la calidad y el prestigio del establecimiento.
Un usuario mostró su estupefacción ante la puntuación otorgada, argumentando que la trayectoria de Karlos Arguiñano y su cocina merecen una valoración más elevada. Sin embargo, quienes han seguido las críticas de Cabezali saben que no suele suavizar sus opiniones y se caracteriza por un estilo directo.
No cabe duda de que la visita de Cenando con Pablo al restaurante de Karlos Arguiñano ha generado opiniones divididas, especialmente por la relación entre calidad y precio. Si bien Cabezali destacó la presentación y la historia del lugar, su valoración final no estuvo exenta de críticas. Su visita ha dejado abierta la pregunta: ¿realmente merece la pena la experiencia?
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