Sarah Ferguson, exesposa del príncipe Andrés y cuñada de Carlos III, ha demostrado que algunos vínculos pueden sobrevivir a pesar de las dificultades. Ni el paso del tiempo ni las decisiones legales han logrado alejar a Sarah y a Andrés. Su historia parece continuar escribiéndose en conjunto, aunque firmaron su divorcio en 1996
Lo que comenzó como una gran historia de amor se transformó en una amistad resistente. La prensa británica ha vuelto a escarbar en esa conexión que parece más fuerte fuera del matrimonio. Y, ahora, unas declaraciones de Fergie han traído de vuelta la razón real que los separó.





