Movistar, a través de su empresa matriz Telefónica, acaba de recibir un gran golpe económico debido a un ciberataque ocurrido en 2022. Este ataque, originado por una brecha de seguridad en los sistemas de la operadora, ha tenido serias consecuencias para la compañía.
Lo más reciente es que Movistar ha sido multada con 1,3 millones de euros por parte de la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD). Lo que representa un varapalo económico para la gigante de las telecomunicaciones.
¿Qué ocurrió en el ciberataque de 2022?
El ciberataque a Movistar sucedió en el año 2022, cuando los sistemas de la compañía fueron vulnerados. La brecha de seguridad permitió que un hacker obtuviera datos de más de un millón de clientes de la operadora.

En ese momento, la empresa notificó a los afectados que el equipo de seguridad de Movistar había detectado un acceso no autorizado. Fue en los datos técnicos o de configuración de algunos equipos que prestan los servicios asociados al número de teléfono fijo. Esto incluía dispositivos como routers, descodificadores de la TV y amplificadores WiFi, entre otros.
Aunque en un principio no se sabía el alcance completo de los daños, unas semanas después la compañía tranquilizó a sus clientes. Aseguraba que los datos de los equipos y las redes WiFi de los usuarios no estaban en peligro. Sin embargo, el impacto del ataque no terminó ahí.
Dos años después, la AEPD ha decidido imponer una sanción económica a Movistar. Por no haber garantizado la seguridad y privacidad de los datos de sus clientes.








