En El Durazno, localidad del valle de Calamuchita, se encuentra el complejo Termas del Sol. Inspirado en las termas de Fiambalá y Cacheuta, el complejo ofrece un spa con encanto serrano.
El emprendimiento fue liderado por Sergio y Marina Parma, quienes desarrollan turismo en la región. Buscaban romper la estacionalidad y generar turismo durante todo el año en El Durazno y alrededores. Marina Parma explicó que el proyecto comenzó con un loteo y luego la Hostería El Durazno en diciembre.
Mientras se construía la hostería, pensaron en agregar un complejo de piletas y servicios para atraer visitantes. Visitaron termas en otras provincias para diseñar un spa de calidad, aunque sin aguas termales naturales. El complejo cuenta con 22 piletas, una cubierta y el resto escalonadas aprovechando las sierras del valle.

Actualmente, están operativas la pileta cubierta de más de 15 metros y otras 12 al aire libre para turistas. El spa tiene capacidad para 120 personas y busca combinar relax con respeto por el medio ambiente. El agua proviene de vertientes naturales y se calienta con energía solar y calderas, según explican los dueños.
Además, el complejo cuenta con tratamiento de aguas, biodigestores y sistemas de reciclaje ecológicos. Entre los servicios, los visitantes encontrarán solarium, bata, lockers y clases grupales de yoga y terapias.








