El pasado abril el mercado de la telefonía móvil en España vivió un mes agitado. Según los datos más recientes de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), la portabilidad móvil aumentó un 16,5% en comparación con el mismo mes del año anterior. Se alcanzaron un total de 504.711 cambios de operadora.
Este aumento ha dejado a gigantes como Movistar, Vodafone y Orange en una situación delicada, mientras que los operadores más pequeños han salido beneficiados.
Las cifras no mienten. En abril, las líneas de telefonía móvil en España llegaron a los 59,53 millones, lo que representa un crecimiento del 2,7% en comparación con 2024. Sin embargo, no todas las compañías han salido bien paradas.

Vodafone perdió 46.535 líneas, Orange 15.596 y Movistar 11.024. Incluso MásMóvil, que suele ser más resistente, registró una pérdida de 4.343 líneas. En contraste, los operadores móviles virtuales (OMV) sumaron 77.498 líneas, demostrando que los usuarios están buscando alternativas más económicas y flexibles.
A pesar de estas pérdidas, MásMóvil logró una ganancia neta de 29.154 líneas móviles en comparación con el mes anterior. Los OMV también añadieron 65.157 líneas, y Orange sumó 1.678. Por otro lado, Vodafone y Movistar no tuvieron la misma suerte, perdiendo 114.222 y 7.389 líneas móviles respectivamente en comparación con marzo.








