BBVA ha comunicado que cerrará 300 de las 870 sucursales que el grupo fusionado con Sabadell tendrá a menos de 500 metros de distancia. Este anuncio se realizó en la presentación a analistas que el banco registró el miércoles ante la Comisión Nacional del Mercado de Valores durante la divulgación de sus resultados semestrales.
BBVA ha detallado por primera vez cómo planea obtener las sinergias derivadas de la fusión. El banco espera ahorrar 300 millones de euros en costes de personal, lo que representa el 35,93% de los 850 millones de euros que proyecta en sinergias totales. Además, se anticipa una reducción de 450 millones de euros en gastos administrativos y tecnológicos, y 100 millones de euros en ahorros financieros.

Para aliviar las preocupaciones internas, Carlos Torres, presidente de BBVA, aseguró a los empleados que los mayores ahorros provendrán de la tecnología y que cualquier ajuste será pactado. Durante la junta que aprobó la ampliación necesaria para el canje accionarial, Torres afirmó que las decisiones de personal se basarán en "principios de competencia profesional y mérito".
El BBVA responde al Sabadell
César González Bueno, consejero delegado de Sabadell, cuestionó las cifras de sinergias propuestas por BBVA. Según él, de los 2.000 millones de euros en costes de Sabadell en España, entre 1.000 y 1.150 millones están ligados al personal y solo 400 millones a tecnología. González Bueno también señaló que desmantelar la plataforma tecnológica de Sabadell implicaría un deterioro de 900 millones de euros, más unos 200 millones adicionales para la migración de sistemas.








