El Ayuntamiento de València ha activado este miércoles su red de refugios climáticos para el verano de 2026 con 39 espacios distribuidos por todos los distritos y pedanías de la ciudad. La alcaldesa María José Catalá ha visitado uno de ellos, la oficina de energía de Aiora, en la calle de José María Haro, acompañada del concejal de Mejora Climática, Carlos Mundina, para presentar una ampliación que duplica prácticamente la red de 18 puntos con la que contaba la ciudad el año anterior.
Los refugios habilitados incluyen equipamientos gestionados por València Sostenible —las oficinas de energía y el Observatori del Canvi Climàtic—, el Palau de Congressos, centros municipales de actividades para personas mayores, museos municipales, el Museo de las Ciencias, centros culturales y bibliotecas. Espacios accesibles, con sombra, climatización, zonas de descanso y agua potable, pensados para proteger especialmente a las personas mayores y a las más vulnerables durante los episodios de calor intenso.
Catalá ha subrayado que la planificación arrancó meses atrás ante la previsión de un verano duro. "Ya hace meses que empezamos a hacer una previsión y una planificación de refugios climáticos ante la expectativa de un verano duro por las altas temperaturas y la estrategia ha tenido muy buenos resultados", ha señalado. Son, en sus palabras, "unos mecanismos de previsión para evitar que las personas sufran golpes de calor y tengan dificultades en el día a día en los momentos de mayor estrés climático".
La alcaldesa ha aprovechado la ocasión para reclamar al Gobierno central que mantenga durante todo el verano la bonificación del IVA en la factura eléctrica de los hogares. Una medida que, según Catalá, "puede llegar también a generar la suficiente energía para abastecer a 800 hogares vulnerables a los que podríamos asistir y asumir su coste energético". También ha puesto en valor comunidades energéticas como las de Castellar-L'Oliveral y El Forn d'Alcedo, que ya generan energía suficiente para aliviar la factura de 12 viviendas de ese ámbito territorial.
Por su parte, Mundina ha destacado que "València continúa avanzando en su estrategia de adaptación frente a las cada vez más frecuentes y persistentes olas de calor con acciones concretas". Ha definido la red como "un ejemplo de colaboración entre distintos servicios y entidades municipales" y como una apuesta por una ciudad más resiliente con recursos descentralizados en cada barrio.
El contraste con el Gobierno de Sánchez es difícil de ignorar. Mientras el Ayuntamiento de València planifica, invierte y despliega una red de protección ciudadana ante el calor extremo, el Ejecutivo central no ha dado respuesta a la petición municipal sobre el IVA eléctrico. Las familias vulnerables valencianas pueden contar con sus refugios. Con Sánchez, ya veremos.