Los fondos FEDER permitirán rehabilitar 10 viviendas sociales y construir un centro intergeneracional
Paiporta, uno de los municipios que más sufrió la riada del pasado octubre, contará con una nueva entrada y salida gracias a la construcción de un puente-pasarela sobre el barranco del Poyo. La infraestructura conectará el núcleo urbano con el polígono industrial de Alqueria de Mina y la CV-400, y forma parte de un paquete de actuaciones financiado con 8.967.658 euros de fondos europeos FEDER, concedidos a través del Plan Edil Dana. Casi un año después de una catástrofe que dejó decenas de víctimas en el municipio, la reconstrucción avanza con una inversión que el propio Ayuntamiento reclamaba desde hace meses.
Una ayuda que ha tardado en llegar
El Ministerio de Hacienda ha resuelto la convocatoria de estas ayudas, destinadas a impulsar la reconstrucción de los municipios afectados por la dana y reforzar su capacidad ante futuros episodios meteorológicos extremos. La resolución permite ahora avanzar en el Plan de Actuación Integrado (PAI) de Paiporta, que aborda algunos de los principales retos detectados tras la catástrofe: movilidad, equipamientos sociales, vivienda y resiliencia. Casi un año después de que la dana arrasara el municipio y se llevara por delante vidas y viviendas, los fondos estatales empiezan a materializarse en obras concretas, un tiempo que muchos vecinos de la zona cero han señalado como excesivo frente a la magnitud de lo ocurrido.
Una infraestructura reclamada desde hace años
El alcalde de Paiporta, Vicent Ciscar, ha valorado la resolución como "una noticia muy importante para el futuro de Paiporta", ya que "nos permite continuar desarrollando actuaciones concretas dentro de la estrategia municipal de reconstrucción que hemos puesto en marcha después de la Dana". "Estamos hablando de una inversión que no se limita a reparar los daños ocasionados por la riada, sino que nos permite mirar hacia el futuro y construir un municipio más seguro, más accesible, más sostenible y con más recursos para la ciudadanía", ha señalado Ciscar.
El puente-pasarela conectará el núcleo urbano con el polígono industrial de Alqueria de Mina y la CV-400, lo que facilitará la movilidad entre Paiporta y las localidades vecinas de Alfafar, Benetússer, Catarroja o la propia ciudad de València. Además, reforzará las vías alternativas de comunicación y evacuación ante situaciones de emergencia, precisamente uno de los puntos más débiles que dejó al descubierto la tragedia de octubre.
Vivienda social y un centro intergeneracional
La financiación europea, con una tasa de cofinanciación del 95%, dará cobertura a las actuaciones incluidas en el PAI, entre las que destacan, además de la construcción del nuevo puente-pasarela, la creación de un centro intergeneracional y la demolición y reconstrucción de un edificio con 10 viviendas sociales situado en la calle José Iturbi.
La vicealcaldesa y concejala de Reconstrucción, Marian Val, ha destacado que "estos fondos suponen una oportunidad extraordinaria para avanzar en la transformación de nuestro municipio con proyectos sociales que tienen un impacto directo en la vida de las personas". "La rehabilitación y actualización del parque público de vivienda, la creación de nuevos espacios de convivencia y participación y la mejora de la conectividad son actuaciones que contribuyen a hacer de Paiporta un municipio más seguro, con más servicios y con más igualdad de oportunidades", ha afirmado Val.
El concejal de Reconstrucción y Movilidad Urbana, Alejandro Sánchez, ha subrayado que "la concesión de los fondos europeos nos permite dar un paso decisivo para materializar una infraestructura que Paiporta necesita desde hace años". "Después de la Dana hemos comprobado todavía más la importancia de disponer de una red de comunicaciones segura, accesible y con alternativas. Este puente-pasarela mejorará la movilidad cotidiana, facilitará el acceso al polígono de Alqueria de Mina y reforzará la capacidad de respuesta del municipio ante futuras emergencias", ha explicado Sánchez.
Paiporta empieza así a levantar, con fondos europeos y casi un año de retraso, algunas de las infraestructuras que la tragedia dejó al descubierto como imprescindibles. Una buena noticia para un pueblo que sigue reconstruyéndose y que merece, junto al resto de municipios golpeados por la dana, todo el apoyo y la rapidez que la reconstrucción todavía necesita.