Este sábado por la tarde, un tren de mantenimiento descarriló en pleno centro de Madrid. En el tramo subterráneo que conecta las estaciones de Atocha y Chamartín.
El incidente ocurrió en un convoy sin pasajeros, ocupados únicamente por dos maquinistas, que se encontraban realizando tareas de mantenimiento rutinario en la vía.
El accidente, que pudo haber causado una tragedia mayor, no provocó heridos graves. Los dos maquinistas, que lograron salir por su propio pie, fueron atendidos por los servicios de emergencias del Samur.
Aunque ambos presentaban contusiones y uno de ellos sufrió una crisis de ansiedad, ninguno presentó lesiones serias. Uno de los operarios llegó por sus propios medios a la estación de Chamartín. Mientras que el otro fue trasladado a un centro sanitario para una evaluación más exhaustiva.
Según fuentes oficiales, el descarrilamiento ocurrió cuando varios vagones del tren se desprendieron en el túnel. Lo que provocó que estos rodaran sin control hasta impactar contra las infraestructuras del túnel, frenando su avance.
A pesar del susto inicial, el accidente no causó mayores daños ni afectó a pasajeros, ya que el tren involucrado formaba parte de una operación de mantenimiento regular.
Las autoridades ferroviarias, incluyendo técnicos de Renfe y Adif, se desplazaron al lugar del incidente para evaluar la situación. Además, están tratando de reanudar del servicio.








