La huelga ferroviaria convocada para este lunes, martes y miércoles provocará la supresión de hasta 350 trenes de alta velocidad en toda España. Renfe, Iryo y Ouigo se verán afectadas por los paros, pese a los servicios mínimos del 73% fijados por el Ministerio de Transportes. La protesta tendrá impacto directo en miles de usuarios en plena semana laboral.
El conflicto se mantiene tras varias reuniones entre los sindicatos y el Ministerio, que ha puesto sobre la mesa propuestas como más inversión en mantenimiento y nuevas contrataciones en ADIF. Sin embargo, estas medidas dependen de la autorización de Hacienda, al implicar un aumento del gasto público. Los sindicatos consideran insuficientes los compromisos y han decidido seguir adelante con la huelga.
Las organizaciones sindicales exigen un cambio profundo en el modelo de seguridad ferroviaria tras los accidentes de Adamuz y Gélida. Reclaman que se frene la externalización de servicios y que el Estado asuma mayores inversiones estructurales. Desde el Gobierno no se ha concretado todavía cómo se financiarían estas demandas.








