Mallorca vivió el pasado jueves uno de los peores derrumbes de los últimos quince años. El colapso de un restaurante en la Playa de Palma resultó en cuatro fallecidos y siete heridos críticos. Activando uno de los mayores dispositivos de emergencias en la Isla.
Este trágico evento recuerda al derrumbe de 2009 en Palma, que consternó a toda España.
El derrumbe de 2009 fue una noche Inolvidable
En la medianoche del 25 al 26 de octubre de 2009. Un edificio de cuatro plantas en la calle Alós, esquina con Rodríguez Arias, junto a la plaza Serralta, se desplomó súbitamente.

A las 23:20 horas, la Policía Local recibió una llamada alarmante. "Un vecino de la calle Alós alerta de que un edificio de seis alturas se ha venido abajo". En realidad, eran tres alturas más la planta baja, pero la magnitud del colapso era indiscutible.
El estruendo alertó a los vecinos, que salieron a la calle nerviosos. Los primeros minutos fueron de gran desconcierto: los camiones de bomberos no podían acceder fácilmente debido a las estrechas calles cercanas. La Policía Local precintó la zona y creó un perímetro de seguridad para proteger a los curiosos que se acercaban peligrosamente a las ruinas.
A pesar de la tragedia, la solidaridad floreció. Muchos vecinos acudieron a retirar escombros y buscar a los desaparecidos. "Es un edificio habitado, seguro que hay mucha gente entre los cascotes", decían.

La angustia era palpable; algunos lloraban desconsolados, conscientes de que podrían haber sido ellos las víctimas.
“Todos los efectivos disponibles deben colaborar en el desescombro manual de la finca. A la espera de que llegue la excavadora”, se escuchó por la emisora de la policía.







