Miguel Ricart ha hablado sobre el triple crimen de Alcàsser. Se trata del único condenado por los terribles sucesos ocurridos en el municipio valenciano en 1992. En una entrevista en El Rincón del Disidente, el condenado ha ofrecido, de nuevo, una nueva versión de los hechos.
"Ahora soy un hombre libre y he tomado la decisión de hablar porque estoy muy cansado y, sobre todo, porque quiero que esto se aclare", ha declarado Ricart.
Según sus últimas declaraciones, fue obligado a participar bajo amenaza de muerte. Señala directamente a Antonio Anglés y su hermano Mauricio como los principales responsables materiales de los tres asesinatos de las menores.
Ricart reconoce que, tras tres décadas de silencio motivadas por el temor a que su familia sufriera represalias, ha decidido dar un paso al frente. Afirma que su intención es aliviar la carga de su conciencia y expresar públicamente su arrepentimiento. También dirigiendo sus disculpas tanto a la sociedad española como a los allegados de las víctimas por el papel que desempeñó en aquellos acontecimientos.

Según Ricart, los sucesos del 13 de noviembre de 1992 comenzaron mientras él se encontraba en casa de Neusa, la madre de Antonio Anglés. Relata que ambos hermanos, Antonio y Mauricio, le pidieron que los acompañara a realizar “una cosa”, que él creyó que se trataba simplemente de una entrega de drogas.
En la entrevista comentó que las tres se subieron al coche de manera voluntaria con la intención de que las llevaran a la discoteca Coolor. Anglés, quien conducía, se pasó de largo el local y comenazó a acelerar, provocando que las tres menores se pusieran nerviosas.







