La situación a la que se enfrentan los militares desplegados en Ceuta suma un nuevo episodio de especial gravedad. Una grabación difundida en redes sociales muestra a dos inmigrantes en una zona rocosa del Recinto explicando cómo, según su propio relato, prepararon una trampa destinada a dificultar el paso de los efectivos del Ejército.
El lugar se encuentra junto a un acantilado, con el Sarchal al fondo. En el vídeo, uno de los protagonistas enseña unas piedras colocadas sobre un cartón en mitad de un paso estrecho y describe cuál era el objetivo.
“Ayer cortamos el camino por aquí para que no vinieran los militares de arriba. Les preparamos una trampa en el paso, pusimos estas piedras sueltas sobre el cartón, si pisas aquí te vas directo al vacío”.
La caída en ese punto podría tener consecuencias graves debido a la pendiente y a las características del terreno. Los protagonistas justifican posteriormente su actuación asegurando que lo hicieron porque los militares “nos pegan”. La grabación, sin embargo, no aporta pruebas que permitan acreditar esa acusación contra las Fuerzas Armadas.
Inmigrante explica las trampas para militares en Ceuta
Chabolas y tensión con los militares
El vídeo también muestra el asentamiento improvisado en el que aseguran estar viviendo. Barras de hierro, contrachapado y plásticos forman una pequeña chabola levantada entre las rocas. Afirman que anteriormente disponían de una tienda de campaña que habría sido destruida por militares, extremo que tampoco queda acreditado en las imágenes.
Inmigrante cuenta cómo colocan piedras para que los militares caigan al vacío
El episodio aparece además en un contexto de creciente tensión entre determinados grupos de inmigrantes y los efectivos desplegados en Ceuta. El pasado 6 de septiembre, El Faro de Ceuta informó de nuevos lanzamientos de piedras contra militares y guardias civiles en la zona del Trampolín. El mismo medio recoge testimonios que describen los apedreamientos como “continuos” y recuerdan la emboscada sufrida por militares en Benzú el 27 de agosto.
La aparición ahora de una trampa situada junto a un desnivel añade un riesgo distinto: que una patrulla pueda sufrir una caída mientras intenta acceder a estos asentamientos improvisados.