La presión migratoria que soporta Ceuta desde finales de julio tiene ya otro frente abierto: el puerto. Mientras las autoridades tratan de evitar las salidas clandestinas hacia la Península, algunos migrantes buscan aprovechar los movimientos diarios de los buques y las horas de menor actividad para intentar acceder a embarcaciones.
Fuentes de Ceuta consultadas por Tate Barceló explican que buena parte de las tentativas son frustradas, pero señalan dos momentos especialmente sensibles. Uno de ellos se produce con el barco que entra diariamente durante unas horas para recoger basura. El otro afecta al ferry de pasajeros que permanece durante la noche atracado en el muelle antes de efectuar su salida de primera hora, alrededor de las seis de la mañana.
Inmigrantes intentan colarse en ferris para llegar a la península desde Ceuta
Las imágenes difundidas durante las últimas semanas en redes sociales han mostrado aproximaciones e intentos de acceso clandestino a buques. El propio entorno portuario teme un repunte de estas conductas después de la llegada masiva registrada a finales de julio. El Faro de Ceuta ya informó el 6 de septiembre de una reaparición de los intentos de acceder a ferris con destino a Algeciras.
El Puerto de Ceuta en nivel 2 de protección marítima
El problema llega, además, en un momento especialmente delicado. El Puerto de Ceuta ha pasado al nivel 2 de protección marítima coincidiendo con la instalación de un dispositivo temporal de acogida en 16.000 metros cuadrados del Muelle de Poniente.
Inmigrantes buscan colarse en los barcos basura de Ceuta
Todo pese a que Marlaska, ministro del Interior, sostuvo que la inseguirdad de los ceutíes es "subjetiva".
No es una medida menor. La normativa establece que el nivel 2 se activa cuando existe un aumento del riesgo para la protección marítima y obliga a aplicar medidas adicionales. El Código PBIP contempla, entre otras posibilidades, reforzar barreras, intensificar la vigilancia y reducir o controlar con mayor rigor los accesos a zonas restringidas.
La presión también ha llegado a la plantilla. CCOO y CSIF han reclamado más policías portuarios, mientras el segundo sindicato denuncia incluso la existencia de patrullas unipersonales.
Así, el puerto se convierte en una de las piezas más sensibles de la crisis: no solo debe mantener abierta la conexión marítima de Ceuta, sino impedir que cualquier resquicio de su rutina diaria termine convertido en una puerta clandestina hacia la Península.