La acampada de la Puerta del Sol ha dejado algo más que tiendas de campaña y toneladas de basura. La Policía Nacional y la Policía Municipal de Madrid han localizado drogas, cuchillos, defensas extensibles, bolsas con adoquines y armas caseras durante el desalojo ejecutado en la madrugada de este martes, 3 de noviembre.
Entre los objetos incautados destacan palos modificados con extremos puntiagudos, aerosoles y espráis de gas pimienta. Un inventario que introduce un nuevo elemento en el balance de una protesta que comenzó reivindicando el derecho a la vivienda y que ha terminado después de 38 días de ocupación.
Drogas incautadas en la acampada de la Puerta del Sol
La vicealcaldesa de Madrid y delegada de Seguridad y Emergencias, Inma Sanz, ha detallado parte de estos hallazgos tras la intervención policial. Por el momento, no han trascendido las cantidades de sustancias estupefacientes intervenidas ni su naturaleza.
El dispositivo movilizó a 400 agentes, de los cuales 220 pertenecían a la Policía Nacional y 180 a la Policía Municipal. La operación terminó con 334 personas desalojadas y dos detenidos por desobediencia y resistencia.
Armas ilegales incautadas en la acampada de la Puerta del Sol
36 toneladas de residuos y daños en monumentos históricos
El balance del desalojo también deja cifras llamativas. Los servicios municipales han retirado 36 toneladas de residuos, escombros y materiales, un 88% más que lo recogido durante la acampada del 15-M de 2011.
A ello se suma la revisión de los daños ocasionados en algunos de los monumentos más emblemáticos de Madrid. Los técnicos municipales están examinando las esculturas del Oso y el Madroño, la Mariblanca y Carlos III, cuyo pedestal podría presentar los mayores desperfectos.
La Delegación del Gobierno justifica la intervención por la pérdida del carácter reivindicativo inicial y la existencia de incidentes que comprometían la seguridad.
El desalojo pone fin a 38 días de acampada, pero abre ahora otro balance: el de los objetos peligrosos intervenidos, los residuos acumulados y los daños ocasionados en pleno kilómetro cero de Madrid.