La Guardia Civil ha desarticulado una organización criminal que, desde Valencia, traficaba con estupefacientes a nivel nacional e internacional a través de envíos postales. La operación, que se salda con cinco detenidos y la incautación de más de 172 kilos de droga, es un nuevo ejemplo del trabajo minucioso de la Benemérita para cortar de raíz redes que operaban con aparente normalidad enviando droga a prácticamente todas las provincias españolas y a más de 45 países.
Todo empezó con un paquete en Ghana
El origen de la investigación se remonta a la incautación en Ghana de apenas 100 gramos de MDMA procedentes de Valencia. A partir de ese pequeño hallazgo, los agentes tiraron del hilo hasta confirmar la existencia de una infraestructura mucho mayor, con un laboratorio operativo en las comarcas valencianas de la Costera y la Canal de Navarrés, un trabajo de investigación que demuestra la capacidad del instituto armado para reconstruir redes complejas a partir de indicios mínimos.
Un negocio a través de mensajería encriptada
La organización recibía los pedidos a través de plataformas de mensajería cifrada para dificultar su rastreo. Una vez recibido el encargo, preparaba las sustancias y las remitía a los compradores mediante empresas de paquetería postal, con envíos semanales desde que arrancó su actividad en 2025. En total, llegaron a realizar unos 1.500 envíos.
172,5 kilos de droga fuera de la calle
Gracias a la operación, la Guardia Civil ha logrado incautar 172,5 kilos de sustancias estupefacientes: 116,5 kilos de ketamina, 18,4 kilos de metanfetamina, 8,8 kilos de hachís, 6,9 kilos de cocaína, 1 kilo de heroína, 20.000 dosis de LSD y 20,85 kilos de otras sustancias, además de 25 kilos de sustancia de corte y 41 kilos de componentes químicos para su fabricación. Los agentes detuvieron a los cinco integrantes de la red el pasado 9 de septiembre, tres hombres y dos mujeres de entre 18 y 44 años, cuatro de los cuales ya han ingresado en prisión. En los registros realizados en Anna y Alcudia de Crespins también se intervinieron 26.000 euros en efectivo y el material usado para preparar los paquetes.
Una operación con proyección internacional
El trabajo de los agentes del Equipo de Delincuencia Organizada y Antidroga (EDOA) ha contado además con la colaboración de Rumanía, Hungría y Países Bajos a través de Europol, así como con el apoyo de Correos para paralizar los envíos, una coordinación que ha resultado clave para frenar una red que operaba a escala global desde suelo valenciano. Las diligencias ya obran en el Juzgado de Instrucción número 2 de Xàtiva.