La acampada de la Puerta del Sol vuelve a estar en el centro de la polémica tras la detención de un joven de 26 años. La Policía Nacional arrestó al sospechoso durante la madrugada del domingo por una presunta agresión sexual a una mujer de 22 años.
Según fuentes policiales, los hechos ocurrieron durante la noche del sábado al domingo. El detenido habría entrado en una de las tiendas de campaña instaladas en la plaza madrileña y habría realizado tocamientos a la joven.
Algunos medios aseguran que el joven es de nacionalidad marroquí.
La mujer recriminó su comportamiento, al igual que otro joven que se encontraba dentro de la tienda. La situación terminó escalando cuando el presunto agresor se abalanzó sobre este último, provocando un enfrentamiento entre ambos.
Acampada de la Puerta del Sol
Tras alertar a la Policía Nacional, los agentes acudieron al lugar y procedieron a detener al sospechoso. El joven permanece a disposición judicial mientras se esclarecen las circunstancias de lo ocurrido.
El incidente se produce en un momento delicado para la movilización, que lleva cuatro semanas instalada en uno de los espacios más emblemáticos de Madrid.
Primeras tiendas retiradas y dudas sobre el futuro de la protesta
La detención coincide con los primeros movimientos para desmontar parcialmente el campamento. Algunos participantes comenzaron este domingo a retirar tiendas situadas en las calles Arenal y Preciados.
La comisión de Comunicación de la Acampada 26S explicó que la decisión busca evitar molestias a los comerciantes de la zona. Varios negocios han denunciado pérdidas económicas por la caída de ventas asociada a la ocupación del espacio público.
Paralelamente, los acampados trabajan en un manifiesto consensuado para organizar una retirada gradual. La iniciativa pretende coordinar a las distintas comisiones, colectivos vecinales y participantes en la movilización.
Las asambleas también estudian alternativas para las personas sin hogar que permanecen en la plaza. El objetivo declarado es trasladar parte de la actividad reivindicativa a los barrios madrileños.
La protesta comenzó tras el desahucio y posterior fallecimiento de Maricarmen Abascal, una mujer de 87 años que había residido durante siete décadas en la misma vivienda de alquiler.
Ahora, entre las quejas de los comerciantes, los debates internos y la reciente detención, la acampada afronta una nueva etapa. Su futuro dependerá de los acuerdos que alcancen los participantes y de cómo se concrete la anunciada desescalada.