El sindicato policial denuncia la falta de respaldo institucional a los agentes y reclama una reforma legislativa urgente para frenar la violencia callejera
Quince agentes heridos, cuatro de ellos de gravedad, y más de una veintena de establecimientos afectados por los saqueos. Son algunas de las cifras que ha puesto sobre la mesa el sindicato policial Jupol para advertir sobre las consecuencias de los disturbios registrados en Barcelona.
Su portavoz, Ibón Domínguez, ha reclamado cambios legislativos que permitan reforzar la protección de los policías y garantizar una respuesta más eficaz frente a los episodios de violencia callejera.
Según los datos facilitados por el representante sindical, los incidentes dejaron 128 personas detenidas, de las cuales 72 eran menores de edad. El balance de comercios afectados supera los 23 establecimientos.
La organización considera que estos acontecimientos evidencian la necesidad de revisar las herramientas legales de las que disponen las fuerzas de seguridad.
Críticas a la respuesta de las instituciones
Más allá de los daños ocasionados en Barcelona, Jupol ha dirigido sus críticas hacia la actuación de los responsables políticos.
El sindicato sostiene que los agentes necesitan un respaldo institucional más firme, especialmente cuando deben intervenir ante concentraciones que terminan en enfrentamientos, agresiones o destrucción de bienes públicos y privados.
Domínguez ha cuestionado que, a su juicio, las autoridades no estén reconociendo suficientemente la gravedad de los problemas de seguridad.
También ha denunciado lo que considera una tendencia a responsabilizar a los propios policías de las situaciones de tensión que se producen durante determinadas intervenciones.
Frente a ello, reclama que las instituciones defiendan expresamente la labor de los agentes y reconozcan su autoridad.
La advertencia de Jupol sobre la seguridad en España
El portavoz policial ha ido más allá de los incidentes de Barcelona y ha planteado una reflexión sobre la situación de la seguridad en el conjunto del país.
"Actualmente existe una sensación de absoluta impunidad y España está pareciendo ya un paraíso criminal", ha advertido Domínguez.
El representante sindical considera que los disturbios de Cataluña constituyen una señal de alarma sobre las dificultades que, en su opinión, afrontan las fuerzas policiales para preservar el orden público.
En este contexto, ha señalado las similitudes que aprecia con los episodios de violencia registrados en Francia, aunque se trata de una valoración del propio sindicato.
Una reforma legislativa como principal reivindicación
Para Jupol, la respuesta no debe limitarse a las actuaciones policiales desplegadas durante los altercados.
La organización exige una reforma urgente de la legislación que fortalezca el principio de autoridad y proporcione mayores garantías jurídicas a los funcionarios encargados de mantener la seguridad.
Domínguez defiende que los agentes deben poder intervenir con firmeza dentro del marco legal cuando se produzcan saqueos, agresiones o ataques contra establecimientos.
"La Policía tiene que actuar de forma contundente para acabar con estas revueltas y estos pillajes", ha señalado.
El portavoz también ha trasladado su apoyo a los Mossos d'Esquadra y a la Guardia Urbana, especialmente a los efectivos que resultaron lesionados durante los disturbios.