Desarticulada una red de tráfico de armas dirigida desde una prisión: nueve detenidos y más de 40 armas incautadas
porRafael Alejandro Escalona
sucesos
Las pesquisas apuntan a que el supuesto cabecilla coordinaba toda la actividad delictiva desde su celda utilizando un teléfono móvil
Una operación conjunta de los Mossos d'Esquadra y la Policía Nacional ha permitido desarticular una organización criminal dedicada al tráfico de armas de fuego. El dispositivo se ha saldado con la detención de nueve personas y la incautación de más de 40 armas, un lanzacohetes y una gran cantidad de munición. Según la investigación, el grupo estaba dirigido desde el interior de la prisión de Quatre Camins, en Barcelona.
Las pesquisas apuntan a que el supuesto cabecilla coordinaba toda la actividad delictiva desde su celda utilizando un teléfono móvil. Desde allí organizaba la compra, almacenamiento y distribución del armamento, mientras varios familiares asumían funciones clave para mantener activa la red fuera del centro penitenciario.
Entre las personas arrestadas figuran cinco hombres y cuatro mujeres. De acuerdo con los investigadores, la esposa y la hija del principal investigado desempeñaban un papel relevante en la logística de la organización, encargándose del traslado del material y del contacto con los compradores interesados en adquirir armas y munición. La organización, según la Policía, suministraba armamento a distintos grupos criminales asentados en Cataluña, la Comunidad Valenciana, Madrid, Granada e incluso en Francia. Las armas se vendían por cantidades que oscilaban entre los 4.000 y los 8.000 euros, dependiendo del tipo de material y de su estado de conservación.
Durante los registros practicados en el marco de la operación, los agentes localizaron más de cuarenta armas de fuego, tanto cortas como de guerra, además de un lanzacohetes y abundante munición de diferentes calibres. Parte del arsenal permanecía oculto en la vivienda vinculada al principal investigado, desde donde se distribuía posteriormente a los compradores.
La investigación, el grupo estaba dirigido desde el interior de la prisión de Quatre Camins, en Barcelona
Los investigadores consideran que el volumen del material intervenido refleja la capacidad operativa que había alcanzado la organización. La red presuntamente mantenía un sistema de abastecimiento estable que le permitía responder a las demandas de distintos grupos delictivos interesados en adquirir armamento ilegal.
El sargento de la División de Investigación Criminal de Sant Feliu de Llobregat, responsable de la investigación, destacó durante la presentación del operativo que la actuación policial no solo ha permitido detener a los presuntos traficantes, sino también cortar una importante vía de suministro de armas para otras organizaciones criminales. Según explicó, evitar que ese arsenal llegara a manos de grupos delictivos supone reducir el riesgo de que pudiera ser utilizado para cometer homicidios u otros delitos violentos. En este sentido, los investigadores consideran que la operación tiene un importante impacto en la lucha contra la criminalidad organizada.
Operación conjunta de los Mossos d'Esquadra y la Policía Nacional
Las pesquisas se desarrollaron durante varios meses gracias a la colaboración entre los Mossos d'Esquadra y la Policía Nacional. El intercambio de información permitió identificar la estructura de la organización, conocer el papel que desempeñaba cada uno de sus integrantes y localizar los inmuebles utilizados para almacenar el armamento.
La investigación también reveló que el supuesto líder continuaba ejerciendo el control de la organización pese a encontrarse en prisión. Los agentes sostienen que utilizaba medios de comunicación no autorizados para impartir instrucciones y coordinar tanto las ventas como la distribución de las armas entre los distintos miembros de la red.