La madrugada ha vuelto a dejar dos intervenciones de la Policía Nacional en Ceuta, aunque por hechos completamente independientes. Una terminó con un arresto por un presunto allanamiento de morada y la otra, de mayor gravedad, con la detención de un ciudadano marroquí después de que un adolescente de 17 años resultara herido en la cara.
Según publica El Faro de Ceuta, este último episodio se produjo en la zona del Trampolín. El joven sufrió una herida cortante en el rostro durante un incidente ocurrido alrededor de las tres de la madrugada.
Las pesquisas realizadas inmediatamente después permitieron a los policías dar con un sospechoso antes de que terminara la noche. Se trata de un inmigrante de nacionalidad marroquí al que se atribuye, de manera provisional, la agresión con arma blanca. El detenido quedó bajo custodia mientras se practican las diligencias correspondientes.
Pero no fue la única detención registrada durante esas horas
Todavía queda por determinar qué sucedió antes del ataque y cuáles fueron las circunstancias que desencadenaron el episodio. La investigación policial deberá reconstruir lo ocurrido y concretar la responsabilidad del arrestado.
Pero no fue la única detención registrada durante esas horas. En otro punto de Ceuta, los agentes actuaron después de detectar la entrada supuestamente no autorizada de una persona en un inmueble que se encontraba en obras.
Este segundo caso acabó con otro inmigrante arrestado, esta vez como presunto autor de un delito de allanamiento de morada. Ambos sucesos carecen, según la información disponible, de conexión entre sí.
Precisamente las actuaciones relacionadas con accesos a inmuebles han llevado al Sindicato Unificado de Policía (SUP) a insistir en sus reivindicaciones sobre el despliegue de efectivos. La organización policial viene reclamando patrullas disponibles de manera permanente en las calles y ha puesto como ejemplo intervenciones anteriores realizadas por agentes del Grupo de Atención al Ciudadano.
Para el SUP, disponer de unidades operativas permite reducir los tiempos de respuesta cuando se produce un aviso y actuar antes de que determinados incidentes puedan agravarse.