La Policía Nacional interviene casi 11 toneladas de droga y detiene en Tánger al líder de la organización
La Policía Nacional ha desarticulado una de las mayores redes de tráfico de hachís procedente de Marruecos que operaban en España. La operación se ha saldado con 86 detenidos en siete provincias, casi once toneladas de droga intervenidas y la captura de su presunto líder en Tánger. Cinco de los arrestos se han practicado en València, y en una nave de Silla se encontraron 4,6 toneladas.
Un líder huido desde marzo
El presunto cabecilla escapó en marzo, cuando abandonó su domicilio en una urbanización de lujo de Madrid. Fue localizado y detenido el día 8 en Tánger, y permanece en prisión en Marruecos a la espera de ser extraditado a España. Según la Dirección General de la Policía, se ocupaba de toda la logística: negociaba con los proveedores marroquíes, planificaba los transportes por mar y por carretera, compraba vehículos e inmuebles para esconder la droga y coordinaba a quienes la recogían, trasladaban, custodiaban y repartían.
86 detenidos, 18 de ellos en prisión
Los arrestos se reparten entre Madrid (65), Guadalajara (10), València (cinco), Málaga (tres) y una en cada una de Burgos, Almería y Girona. Se les atribuyen presuntos delitos de organización criminal, tráfico de drogas y blanqueo de capitales. El juez de la Audiencia Nacional que dirige la operación ha enviado a prisión a 18 de ellos.
Siete puntos de almacenamiento desmantelados
Los agentes han cerrado siete puntos de almacenaje y han realizado 33 registros: 23 en Madrid, siete en Guadalajara, dos en Málaga y uno en València. Se han incautado 10,8 toneladas de hachís, 21,8 kilos de marihuana, dos armas largas y otras cuatro prohibidas, 25 vehículos, 15 relojes de lujo y casi 466.000 euros. La droga entraba por la costa española y se llevaba a Madrid. Allí se custodiaba antes de distribuirla por España y por otros países europeos.
Una investigación que empezó en 2025
La operación arrancó a principios de 2025, cuando los investigadores descubrieron que los responsables dirigían la actividad mediante plataformas de mensajería cifrada. La cúpula coordinaba la entrada de la droga y su traslado a pisos de alquiler y urbanizaciones residenciales que funcionaban como “guarderías”, donde se guardaba antes de entregarla a distribuidores de menor nivel. Los beneficios se blanqueaban con créditos fraudulentos obtenidos a través de testaferros, nóminas y facturas falsas de empresas pantalla, y con la compra de coches de lujo e inmuebles.
De Las Tablas a Silla
El primer enclave desmantelado fue una vivienda del barrio madrileño de Las Tablas, donde en diciembre de 2025 se intervinieron más de 2,1 toneladas de hachís. En marzo hubo una primera oleada de detenciones en la cúpula, pero el líder logró escapar. A finales de junio cayeron un domicilio a las afueras de Madrid, con más de 960 kilos, y otra vivienda en Sanchinarro, con una tonelada. Después se registró la nave de Silla, con 4,6 toneladas que iban a trasladarse a Madrid, y un ático en El Cañaveral.
La investigación sigue abierta y la Policía no descarta más detenciones ni nuevas intervenciones.