Inmigrantes malienses amenazan con bloquear carreteras en Alicante para exigir su regularización
porEDATV
sucesos
Los residentes del centro de Guardamar advierten de nuevas acciones si no se aceleran los trámites
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Rubén Pulido adelanta en La Gaceta que casi un centenar de inmigrantes ilegales, en su mayoría de Malí, bloquearon este lunes la entrada del complejo hotelero Costa Blanca Explorer, en Guardamar del Segura, Alicante, ubicado en el antiguo seminario de los Maristas.
Los residentes del centro, acogidos tras llegar en patera a Canarias en diciembre de 2025, impidieron el acceso de los trabajadores de la Fundación Cepaim, encargada de su regularización, y exigieron acelerar los trámites administrativos. Asimismo, amenazaron con marchar a pie por la N-332, una vía de alto tráfico, para visibilizar su situación.
La protesta comenzó alrededor de las 8:30 horas y generó alarma inmediata entre los vecinos de la zona. Guardia Civil de Guardamar, la USECIC de Alicante y la Policía Local intervinieron para mediar con los representantes de los inmigrantes ilegales. Finalmente, el bloqueo se disolvió de forma pacífica, aunque los participantes advirtieron que repetirán la acción si no se atienden sus reclamaciones.
Los inmigrantes amenazan con marchar por la N-332
Vecinos denuncian un deterioro de la convivencia y describen el centro como un polvorín social. Algunos residentes afirman que la llegada de grupos sin control ha aumentado la tensión y la sensación de inseguridad en la localidad. Otros señalan que antes Guardamar era tranquilo y que ahora cualquier incidente nocturno genera preocupación constante.
El complejo Costa Blanca Explorer, con capacidad para unas 500 personas, fue asignado tras incidentes previos en otro hotel del municipio. Según denuncias recogidas por medios locales, allí se registraron peleas, robos y una presunta agresión sexual a una trabajadora de limpieza en 2024. Estos hechos motivaron el traslado de los alojados a las afueras para reducir la tensión vecinal.
Pese al cambio de ubicación, los vecinos denuncian un goteo de incidentes y una convivencia cada vez más deteriorada. El modelo de acogida, basado en traslados desde Canarias y gestión mediante fundaciones y hoteles, sigue generando debate político. Críticos del sistema señalan que la lentitud administrativa y la falta de control agravan la situación en municipios como Guardamar.
Este nuevo bloqueo evidencia, según críticos, los límites del actual sistema de acogida de inmigración ilegal en España. Mientras el Gobierno central defiende las regularizaciones masivas, los vecinos reclaman más seguridad y decisiones más firmes. En Guardamar del Segura, muchos consideran que las políticas actuales trasladan el problema a los municipios sin recursos suficientes.
El caso refleja, según analistas, un patrón recurrente de presión migratoria y gestión improvisada que recae sobre municipios costeros saturados del sistema actual español. La tensión en Guardamar se interpreta como ejemplo de los desafíos de la política migratoria actual y sus efectos locales directos visibles. Los vecinos reclaman soluciones firmes y mayor control institucional para evitar que episodios similares se repitan en el futuro de forma urgente.