Los gigantes de las telecomunicaciones en Estados Unidos, Verizon y T-Mobile, están en el punto de mira. Sobre todo tras conocerse una noticia que ha sacudido al sector a nivel global. La compañía británica BT Group, una de las mayores del Reino Unido en el ámbito de la telefonía, internet y servicios digitales, ha anunciado su intención de reducir drásticamente su plantilla.
El motivo: la creciente implementación de la inteligencia artificial en sus procesos internos. Esta decisión ha puesto en alerta a trabajadores y expertos del sector.
Según un informe del Financial Times, la empresa tiene previsto prescindir de unos 40.000 empleados antes de 2030. La razón principal de este recorte está relacionada con la adopción acelerada de tecnologías basadas en inteligencia artificial. Permiten automatizar muchas de las tareas que hasta ahora realizaban personas.

BT Group, que hasta finales de 2023 contaba con 99.000 empleados, tiene como objetivo reducir ese número a unos 55.000 en los próximos años. La directora ejecutiva, Allison Kirkby, ha dejado claro que el impacto de la inteligencia artificial podría ser aún mayor del previsto inicialmente. Esto quiere decir que, a medida que esta tecnología evolucione, podrían producirse más despidos con el fin de reducir costes.
Verizon y T-Mobile no pueden darle la espalda a la inteligencia artificial
Lo que ha sucedido en el Reino Unido no ha pasado desapercibido en Estados Unidos. Compañías como T-Mobile y Verizon ya vienen explorando formas de incorporar la inteligencia artificial a sus servicios. Aunque todavía no han anunciado medidas tan drásticas como las de BT Group, no se descarta que en un futuro puedan tomar decisiones similares.







