El Ministerio de Trabajo y Economía social decide ocular los gastos de Yolanda Díaz en cuatro viajes internacionales en menos de un mes.
La falta de respuesta presentada en el portal de Transparencia ha obligado a intervenir al Consejo de Transparencia y Buen Gobierno. Este organismo ha requerido al ministerio que entregue los datos solicitados. Sin embargo, hasta ahora no ha recibido ninguna contestación.
En un mes, la vicepresidenta viajó a París, Ginebra, Roma y Senegal. Nadie sabe cuanto costó ni con quien fue. Sin embargo, el ministerio no ha dicho nada.
Por petición del pueblo se preguntaba por el tipo de transporte, dietas e identidad de los acompañantes. El ministerio ignoró por completo la petición. Ni al ciudadano ni al Consejo dio explicación alguna.
Cuatro meses después, el Consejo sigue sin recibir contestación alguna. Se demuestra así que el Gobierno no tiene interés en rendir cuentas a los ciudadanos.
En Senegal firmó un memorando que apenas interesa al ciudadano de a pie. En Ginebra acudió a la OIT para ratificar convenios de dudosa utilidad práctica. Y mientras, en Roma y París, se dedicó a hablar de cooperativismo y a reforzar lazos con Mélenchon, amigo de Iglesias.







