Trabajo exige a los expertos una propuesta para el 1 de noviembre como máximo, cuando todavía faltarán datos para conocer la evolución de los precios del conjunto del año
Yolanda Díaz ha puesto fecha límite al trabajo de los expertos para intentar llegar al 29-N con una subida del salario mínimo que presentar como logro político. Trabajo quiere recibir la propuesta para 2027 como máximo el 1 de noviembre, cuando todavía será imposible conocer la inflación media de todo 2026. La ministra acelera así una decisión que afecta a los trabajadores con menores ingresos con un calendario marcado por la proximidad de las elecciones.
El encargo se trasladó este jueves y concede al comité poco más de tres semanas. Para justificar ese margen, Díaz aseguró que "tienen parte del trabajo hecho de otros años". La explicación resulta insuficiente: disponer de análisis anteriores no permite conocer cómo terminarán los precios este ejercicio ni sustituye la evaluación de las circunstancias actuales.
La ministra deberá explicar por qué necesita resolver antes de las urnas una subida destinada a 2027. Defender el poder adquisitivo de los trabajadores es una responsabilidad de su departamento, pero convertir la aprobación en una carrera electoral introduce una prioridad distinta: disponer del anuncio cuando todavía puede resultar rentable en campaña.
Yolanda Díaz acelera la subida del SMI antes del 29N sin disponer de la inflación media de 2026
Díaz se apoya en un dato que no representa la inflación anual
La titular de Trabajo ha insistido en que quienes cobran el salario mínimo no pueden perder capacidad de compra y ha destacado el 4,9 % de inflación interanual adelantado para septiembre. Sin embargo, ese porcentaje no equivale a la inflación media del año: compara los precios de septiembre con los del mismo mes del ejercicio anterior.
La distinción importa. Repetir una cifra en una comparecencia no resuelve la falta de los datos pendientes. El comportamiento de octubre, noviembre y diciembre todavía puede modificar el balance anual, y la recomendación de los expertos tendrá que apoyarse parcialmente en previsiones.
El calendario deja claro el estrecho margen. La publicación definitiva del IPC de septiembre está prevista para el 14 de octubre y el avance de octubre para el 30 de octubre. Después de esa última referencia, al comité apenas le quedarán dos días hasta el límite fijado por Trabajo.
El avance de noviembre llegará el 27 de noviembre, ya fuera del plazo concedido a los especialistas y a dos días de las elecciones. Trabajar con estimaciones permite preparar propuestas, pero exige reconocer sus límites. Díaz no puede presentar la urgencia política como si aportara una certeza económica que todavía no existe.
Yolanda Díaz acelera la subida del SMI antes del 29N sin disponer de la inflación media de 2026
La precampaña impone el ritmo al Ministerio de Trabajo
Los antecedentes muestran hasta qué punto cambia el calendario. La recomendación para 2025 se presentó el 9 de enero y la subida se aprobó el 11 de febrero. Para 2026, los expertos entregaron su propuesta el 11 de diciembre de 2025 y el incremento recibió luz verde el 17 de febrero.
Ahora, Díaz pretende adelantar ese proceso para culminarlo antes del 29-N. La diferencia reclama una justificación más sólida que recordar el trabajo acumulado por el comité. Lo que ha cambiado de forma evidente es la fecha de las elecciones, mientras la estadística sigue necesitando que transcurran los meses para cerrar el ejercicio.
Los salarios más bajos merecen algo más que convertirse en un argumento de precampaña. La obligación de Díaz es fundamentar la subida, explicar sus criterios y justificar sus efectos. Llegar a las urnas con una medida aprobada puede servir a su discurso electoral; demostrar que está bien calculada es lo que debe a los trabajadores.