El expresidente de la Generalitat Valenciana Ximo Puig vuelve al centro del debate político tras conocerse que su oficina de apoyo cargó más de 16.000 euros en concepto de dietas, alojamiento y gastos de vehículo durante 2025, pese a residir en París por su cargo como embajador ante la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos).
Los datos, desglosados en sede parlamentaria, reflejan que Puig fue además el expresidente autonómico que mayor coste generó a las arcas públicas valencianas, con un gasto total de 187.073 euros, superando en más de 17.000 euros el ejercicio anterior.

Detalle de los gastos cuestionados
Según la información facilitada por el actual Consell en respuesta a una solicitud parlamentaria, la oficina vinculada a Puig registró 7.991,5 euros en dietas, 5.562,18 euros en combustible, peajes y mantenimiento del vehículo oficial, y 2.631,4 euros en alojamiento.
Estas cifras han generado controversia al coincidir con su etapa como embajador jefe de la delegación española en París, lo que plantea dudas sobre la necesidad de estos gastos en territorio valenciano.
Un marco legal sin funciones definidas
El origen de esta situación se encuentra en el Estatuto de los expresidentes de la Generalitat Valenciana, aprobado en 2002. Esta normativa establece que los exmandatarios disponen de forma vitalicia de una estructura financiada con fondos públicos que incluye despacho, asesores, chófer y vehículo oficial, además de medidas de seguridad.








