La perspectiva histórica aporta el dato más llamativo: tomando la respuesta múltiple comparable publicada por el CIS, la preocupación por la vivienda se ha multiplicado casi por 19
La comparación de dos barómetros del CIS separados por casi ocho años dibuja uno de los cambios más pronunciados en las preocupaciones de los españoles. En mayo de 2018, semanas antes de que Pedro Sánchez llegara a La Moncloa, la vivienda apenas aparecía entre los grandes problemas del país. En abril de 2026 ocupa directamente la primera posición.
El dato de partida resulta especialmente significativo. En el Barómetro de mayo de 2018, únicamente un 0,2 % de los entrevistados mencionaba la vivienda como el primer problema de España. Sumando primera, segunda y tercera respuesta, alcanzaba apenas el 2,2 %. Por delante aparecían cuestiones como el paro —63,6 %—, la corrupción y el fraude —39,6 %—, los políticos y la política —25,4 %— o los problemas económicos —20,6 %—.
CIS 2018 sobre los problemas que más preocupaban a los españoles
Ocho años después, la fotografía es radicalmente distinta. El Barómetro de abril de 2026 sitúa la vivienda como el principal problema de España para el 41,3 % de los encuestados, por encima de la crisis económica —24,9 %— y de los problemas relacionados con la calidad del empleo —19,2 %—. Además, un 25,6 % la señala entre los problemas que más le afectan personalmente.
Un salto del 2,2 % al 41,3 %
La perspectiva histórica aporta el dato más llamativo: tomando la respuesta múltiple comparable publicada por el CIS, la preocupación por la vivienda se ha multiplicado casi por 19, pasando del 2,2 % al 41,3 %. Son 39,1 puntos porcentuales más.
El CIS de 2026 posiciona el tema de la vivienda como la principal preocupación de los españoles
La comparación no demuestra por sí sola qué parte del deterioro puede atribuirse a cada política pública —en estos años han intervenido factores económicos, demográficos, financieros y regulatorios—, pero sí permite constatar un cambio social difícil de ignorar: antes de la llegada de Sánchez al Gobierno, la vivienda estaba lejos de encabezar las preocupaciones; ocho años después, es la primera según el propio CIS.