El acceso a la vivienda en nuestro país está viviendo su momento más crítico. Pedro Sánchez y su Gobierno han hecho historia al conseguir algo único en España: los precios de compra y alquiler de inmuebles han alcanzado máximos de forma simultánea. Consolidando así un escenario de fuerte tensión que supera los niveles registrados en el año 2007.
Este encarecimiento generalizado afecta tanto a quienes buscan adquirir una vivienda como a los que optan por alquilar. Siendo nuevamente los jóvenes los más perjudicados al situarse el precio medio de compra en 240.000 euros, mientras que el alquiler se sitúa cerca de los 1.200 euros mensuales. Unos datos que evidencian un deterioro progresivo de accesibilidad.
Por ello, el mercado inmobiliario muestra un gran desequilibrio en nuestro país: una demanda elevada frente a una oferta insuficiente. Siendo esta una situación que se ha consolidado con fuerza en los últimos años, sin haber aplicado algún tipo de medida eficaz para corregirla.
Un mercado tensionado por la falta de oferta y el aumento de la demanda
Más de 3.000 euros por metro cuadrado, concretamente 3.014 euros, siendo un incremento del 21% producido en solo un año. Un encarecimiento que se produce en un momento marcado por la gestión del Ejecutivo de Pedro Sánchez. Una política que en materia de vivienda ha sido duramente cuestionada al no conseguir ni incrementar la oferta ni frenar la subida de los precios.







