El juicio del caso mascarillas en el Tribunal Supremo continúa avanzando con la declaración de testigos clave, entre ellos el hijo del exministro de Transportes, José Luis Ábalos. Su intervención ha generado especial atención mediática tras salir en defensa de su padre y negar de forma tajante cualquier implicación en actividades irregulares, en un proceso que investiga presuntas comisiones ilegales en contratos de material sanitario durante la pandemia.
Víctor Ábalos, uno de los más de 80 testigos citados, ha rechazado las sospechas que le sitúan como supuesto custodio de fondos ilícitos. Durante su declaración, aseguró que cualquier cantidad entregada a su padre procedía exclusivamente de sus ingresos personales, mencionando en concreto un préstamo de 20.000 euros. “Todo lo que le he dado proviene de mi cuenta bancaria”, afirmó ante el tribunal.
El polémico “café”: sin claves ocultas
Uno de los momentos más llamativos de su comparecencia ha girado en torno al uso de la palabra “café”, que según informes de la investigación podría haber sido utilizada como clave en comunicaciones. Víctor Ábalos lo negó rotundamente, restando cualquier interpretación conspirativa.
“Cuando decía café, era café”, declaró, explicando que se trataba de una referencia literal a la bebida. En ese contexto, añadió una frase que ha resonado especialmente en el ámbito mediático: “Le gusta mucho el café, igual que a mi suegro y a muchas personas”. Con ello, trató de desmontar la hipótesis de un lenguaje cifrado en sus conversaciones con Koldo García, exasesor de su padre.
Relación con los implicados
El testigo también aclaró su relación con otros implicados en la causa. Confirmó que conocía a Koldo García por su papel como asesor ministerial, mientras que su contacto con el empresario Víctor de Aldama fue puntual y limitado a una gestión inmobiliaria. Según su versión, llegó a intervenir brevemente para facilitar el alquiler de una vivienda en Madrid, creyendo en ese momento que Aldama era agente inmobiliario.
Asimismo, explicó que su actividad profesional se centra en la consultoría internacional, especialmente en América Latina, y negó cualquier vínculo con operaciones irregulares. “Mi padre nunca ha necesitado ayuda, pero su situación cambió tras su divorcio”, señaló, justificando así el apoyo económico puntual.
Un testimonio clave en un juicio de alto impacto
La declaración de Víctor Ábalos se produce en un momento clave del juicio, en el que se analizan miles de documentos y se escuchan decenas de testimonios para esclarecer la existencia de un supuesto entramado de adjudicaciones irregulares.
El caso mascarillas, que ha sacudido el panorama político y judicial, mantiene el foco sobre figuras relevantes del pasado reciente del Gobierno. Las declaraciones de los testigos, especialmente las de familiares directos, están siendo determinantes para construir el relato de los hechos.
La defensa familiar en el centro del proceso
El testimonio del hijo de Ábalos refuerza la estrategia de defensa del entorno del exministro, centrada en desvincular cualquier conducta irregular de su ámbito personal. La insistencia en que no existían códigos ocultos ni movimientos económicos sospechosos busca contrarrestar las conclusiones de los informes policiales.