El gran apagón eléctrico que sacudió este lunes a toda España sorprendió a muchos asistentes que se desplazaban hacia València para participar en el Congreso del Partido Popular Europeo (PPE). La ciudad, que estos días acoge una de las citas políticas más relevantes del año, se encontró de repente lidiando con una emergencia que alteró planes y desbordó infraestructuras.
Pese al caos, el aeropuerto de Manises consiguió mantener su operativa, permitiendo que los principales dirigentes europeos pudieran llegar sin mayores incidencias. La situación fue muy distinta para quienes optaron por el tren, ya que el fallo en las comunicaciones ferroviarias dejó a numerosos participantes y periodistas atrapados en distintos puntos del trayecto hacia València.
El presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, había aterrizado en la ciudad poco antes de que se desatara la crisis. Desde su hotel, Feijóo siguió de cerca la evolución de los acontecimientos, manteniendo contactos con Moncloa y con los presidentes autonómicos. El apagón forzó la cancelación de su agenda vespertina, que incluía una asamblea y una cena con parlamentarios de la Unión Europea como antesala del cónclave oficial que arranca este martes en Feria València.







