La ciudad de València ha anunciado la suspensión de las clases en todos los centros educativos este martes tras el apagón eléctrico que afectó a gran parte de la Península Ibérica. Aunque los colegios permanecerán abiertos, no se impartirá actividad lectiva, siguiendo las recomendaciones del Centro de Coordinación de Emergencias de la Generalitat (Cecopi).
La medida fue comunicada tras la última reunión del Centro de Coordinación de Emergencias Municipal (Cecopal), presidida por la alcaldesa de València, María José Catalá. Desde el Ayuntamiento se decidió, además, adoptar otras acciones preventivas para garantizar los servicios básicos y la seguridad de los ciudadanos ante la inestabilidad eléctrica.
Entre las decisiones más relevantes, el consistorio acordó la reducción de la presión del agua entre las 00.00 y las 06.00 horas para asegurar el abastecimiento tanto en la ciudad como en su área metropolitana. Catalá subrayó que esta medida pretende evitar problemas mayores si persisten los cortes eléctricos.
Asimismo, en coordinación con Cruz Roja, se habilitaron 250 plazas de acogida en las estaciones de Joaquín Sorolla y València Nord. La Asamblea Local de Cruz Roja en Guillem de Castro, 162, también permanece abierta para atender a los afectados. En previsión de un aumento de las necesidades, el Ayuntamiento ha preparado el Polideportivo de Benimaclet como recurso adicional.







