Mónica García trata de esquivar un encuentro directo con el comité de huelga médica, en medio del conflicto abierto entre ambas partes. La tensión se ha evidenciado a raíz de la reunión prevista para ayer a las 15:00 horas, cuyo formato ha generado un nuevo choque.
El comité había solicitado que el encuentro se celebrara de manera estrictamente bilateral, defendiendo que cualquier mediador debe ser acordado por ambas partes y rechazando que se imponga una figura externa en un conflicto en el que consideran que no es neutral. Sin embargo, el Ministerio de Sanidad ha mantenido su postura y ha confirmado que la reunión contó con la mediación de la Plataforma de Organizaciones de Pacientes (POP), aunque ha ofrecido a los representantes de la huelga acudir acompañados por su propio mediador.
Desde el departamento que dirige García justifican su decisión y, además, han cargado contra la actitud de los sindicatos. En una carta, lamentan que el comité haya rechazado los distintos espacios de diálogo planteados hasta ahora, como los canales formales de negociación o el Foro de la Profesión Médica.
Asimismo, critican que, pese a reconocer las diferencias existentes, los representantes de los médicos no estén planteando propuestas concretas que permitan avanzar. A su juicio, esta postura contribuye a bloquear la negociación, dificulta encontrar soluciones y reduce las posibilidades de alcanzar un acuerdo.
Contrato menor a un medio
La ministra de Sanidad, Mónica García, vuelve a situarse en el centro de la polémica tras adjudicar un contrato menor a un medio de línea editorial afín para organizar un evento sobre desinformación en salud.
El encargo, por un importe de 14.995 euros, fue concedido a Ediciones Prensa Libre, la empresa que edita el periódico InfoLibre. La adjudicación se realizó mediante la fórmula de contrato menor, un procedimiento que permite asignar directamente el servicio sin concurso público siempre que no se supere el límite legal.
El acto, celebrado el pasado 19 de marzo bajo el título ‘Salud frente al bulo’, fue financiado por el propio Ministerio de Sanidad. En él participó la propia ministra, lo que ha incrementado las críticas por el uso de fondos públicos en un evento vinculado a un medio concreto.